18:54

martes, 25 de septiembre de 2018

Padres de alumnos exigen un curso sin menús especiales, ni velos, ni gorras

La principal confederación autonómica de Ampas pide que se suprima la asignatura de cualquier religión de las clases, se elimine la LOMCE y se acabe con los barracones en los colegios.

ARCHIVADO EN:

PUBLICADO: viernes, 7 de septiembre de 2018

NÚMERO DE COMENTARIOS: 0

5

Fuente: Levante

Compartir esta noticia

Las aguas bajan revueltas ante el inminente arranque del curso escolar. Prueba de ello es que la Confederación Gonzalo Anaya de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (Ampa) de la Comunitat Valenciana, mayoritaria en la enseñanza pública, ha levantado la voz para expresar su preocupación por todas las cuestiones que le inquietan, informan desde Levante-EMV.

Entre ellas se encuentran los barracones, la educación concertada o el amianto, pero por encima de todos estos asuntos aparece la polémica levantada después de la que la Conselleria de Educación eligiera este verano a dos colegios de Castelló para que impartan clases de Islam, una iniciativa que está estudiando extender a otros municipios como Crevillent.

La confederación dejó patente ayer, en un acto celebrado en el colegio público Reyes Católicos de Elx, su oposición frontal a que se impartan clases de cualquier religión en las aulas. El propósito contra este tipo de enseñanzas es firme, como dejó patente el presidente de la Gonzalo Anaya, Txomin Angós, durante su intervención: “Hay un hecho real que es que se va a impartir religión islámica. Nosotros abogamos por la desaparición de las clases de cualquier confesión de los colegios. Entendemos que hay iglesias, sinagogas y mezquitas para que las familias, de forma privada, recen a sus dioses”.

La apuesta de las madres y padres valencianos que forman parte de esta confederación va más allá y no se queda sólo en el objetivo de abolir las clases de religión. Consideran que esta cuestión atañe a todos los asuntos que forman parte de la vida de los alumnos en los centros académicos.

“No queremos comida a la carta”

Por este motivo, también pretenden que en los comedores escolares no se preparen menús especiales en función de las creencias de la familia de cada niño. “Aunque nos tilden de extremistas, también queremos que no haya comidas a la carta. Estamos abriendo la puerta para que se clasifique a los niños en función de lo que comen”, añadió el presidente, que cree que los menús sólo deben alterarse por cuestiones médicas tras la aprobación de un facultativo.

Otra de las peticiones que hizo públicas ayer Angós en relación con la religión y el choque cultural que se vive en las aulas apunta en la dirección de las “cabezas descubiertas”. “No queremos ni viseras yanquis ni velos ni turbantes. Los niños vienen a los colegios a adquirir cultura y educación, no a trasladar los problemas de sus padres”, añadió Angós durante su comparecencia en nombre de las 1.110 Ampas de la escuela pública que agrupa la Gonzalo Anaya.

En contra de la concertada

Más allá de este asunto, las Ampas que de esta confederación (Fampa de Castelló Penyagolosa, Fampa València y Fampa de Alicante Enric Valor) reivindican la educación pública y rechazan la escuela concertadas, al mismo tiempo que quieren acabar con la LOMCE.

“No entendemos que se destine dinero público a empresas privadas cuyo fin es ganar dinero y obtener beneficios”, apostilló el propio Angós.

Otro de los asuntos que se puso sobre la mesa fue el de la estabilidad del profesorado, motivo por el que exigieron garantías a la Conselleria de Educación para que las plantillas de docentes encuentren una estabilidad en los centros y, de esta manera, se puedan consolidar muchos de los proyectos que se ponen en marcha cada septiembre y que no van más allá del mes de junio del siguiente año. Las Ampas realizan esta petición en base a los informes que aseguran que el continuo cambio de profesores de un centro a otro provoca una ralentización de la enseñanza.

En el caso de los barracones, la confederación lleva más de una década exigiendo la retirada de las aulas prefabricadas en los centros educativos. Por este motivo, valoran positivamente la puesta en marcha del Plan Edificant, mediante el que se han conseguido muchas mejoras, a su juicio, en las infraestructuras educativas a través de los ayuntamientos. Aún así, las madres y padres valencianos consideran que no se ha avanzado a un ritmo suficiente como para garantizar una educación pública con la calidad deseada.

Sobre el amianto, los datos que maneja la confederación señalan que en València hay 38 centros que mantienen el peligroso material y que decenas de colegios de Alicante van a iniciar el nuevo curso en estas condiciones. Todo esto pese a las exigencias de la UE para su eliminación por los problemas de salud que causa.

Profesorado con competencias, menos rotaciones, rechazo total a la LOMCE y los barracones, la problemática del amianto, una escuela pública inclusiva, coeducación en las aulas y laicidad son los principales temas que en estos momentos preocupan a los padres y madres que forman parte de una Confederación Gonzalo Anaya que representa a 1.110 Ampas de la escuela pública de la Comunitat.

ETIQUETADO COMO: , , , , , ,

Compartir esta noticia

Puede que también te interese

  1. Cientos de jubilados salieron a la calle en Valencia y toda España para defender la subida de la pensiones
  2. Ximo Puig reivindica la importancia de la A-7 para superar los desequilibrios territoriales
  3. El Hospital Arnau de Vilanova acredita su Comité Ético de Investigación con medicamentos
  4. La actividad de ‘Waterballs’, ‘Waterbikes’ y kayaks amplía su horario en La Ciudad de las Artes y Las Ciencias

Los comentarios están cerrados.